Anopheles es un género que habita en prácticamente todo el mundo.
Existen 50 especies pueden transmitir las 4 especies diferentes de parásitos del género Plasmodium spp. causantes de la malaria humana.
Como todos los mosquitos, atraviesan 4 fases: huevo, larva, pupa y adulto. Las primeras 3 transcurren en medio acuático y llevan entre 5 y 14 días, según la especie y los factores ambientales como la temperatura. Es en la etapa adulta, y solo en el caso de las hembras, en la que el mosquito actúa de vector de la malaria.
Las hembras adultas depositan entre 50 y 200 huevos, uno a uno sobre el agua. Se caracterizan por poseer una especie de flotadores a ambos lados. Los huevos no resisten la sequedad. A los 2-3 días eclosionan y de cada uno sale una larva.
Como todos los mosquitos, los adultos tienen el cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen.
Los machos no suelen vivir más de una semana, durante la cual se alimentan de néctar y de otras fuentes de azúcar. Las hembras, además del azúcar necesitan una fuente de proteínas para desarrollar los huevos: la sangre.
La mayoría de Anopheles adulto son activos durante el crepusculo o la noche. Algunos se alimentan dentro de los hogares (endofagia), mientras que otros prefieren alimentarse fuera de ellos (exofagia), y tras la ingesta de sangre, algunos mosquitos prefieren reposar dentro (endofilia) y otros fuera (exofilia); no obstante, este patrón de comportamiento cambia según la localización geográfica, las características del hogar y las condiciones microclimáticas. El uso de telas mosquiteras en ventanas, a modo de barrera física, que impidan el acceso del mosquito a través de las ventanas, es un método que reduce los casos de picaduras de Anopheles del tipo nocturno-endofágico. Los mosquitos endofílicos pueden combatirse mejor rociando el interior de insecticida. En cambio, los exofágicos y los exofílicos se controlan mejor destruyendo las zonas de cría.

