Varias especies del género Solenopsis son sumamente agresivas, causan lesiones de diversa índole en personas ; incluso se han reportado muertes por shock anafiláctico. Sus picaduras son muy irritantes y provocan sensación de quemazón, de ahí su nombre vernáculo “hormiga de fuego”. Una misma hormiga puede hacer varias picaduras que al cabo de 1 o 2 días se transformará en una pústula blanca.
Otro daño, de índole secundaria, es el que se produce debido a que crían pulgones y cochinillas que resultan plagas de plantas, árboles y cultivos. En Buenos Aires está considerada plaga domiciliaria, haciendo nidos en tabiques y debajo de pisos de nuestras casas, los cuales cuando son abandonados originan rajaduras y hundimientos de tales estructuras.
Es una especie polimórfica, su tamaño oscila entre 2 y 6 milímetros de longitud. Son de color marrón oscuro (S. richteri) y rojiza (S. invicta). Poseen antenas de 10 segmentos con una clava o maza de 2 segmentos y un pedicelo de 2 segmentos. Presentan un aguijón. Los machos, además de ser más chicos que las hembras, tienen cabeza pequeña.
Todas las especies son muy activas y sumamente agresivas. Machos y hembras son más abundantes a finales de primavera y comienzos del verano, pero pueden verse durante todo el año. Son atraídas por la estática que produce la corriente eléctrica, causando deterioros cuando invaden acondicionadores de aire, reflectores y focos de luz, cajas telefónicas, transformadores, etc.
En sólo 7 a 10 días eclosionan las larvas las cuales empupan en apenas 6 a 10 días. Los adultos emergen en 10 a 15 días. La reina (1 o 2 por hormiguero) vive hasta 7 años. Produce unos 1.600 huevos diariamente durante toda su vida.
Los vuelos nupciales (apareamiento) son más frecuentes a mitad de la mañana y 1 o 2 días después de una lluvia, si la temperatura está por encima de los 22º C.
Suelen dispersarse artificialmente, debido al movimiento de panes de césped y plantas ornamentales en parquizaciones.
Básicamente son predadoras, aunque aceptan consumir otros alimentos, como: carne, grasa, manteca, nueces, otros insectos y secreciones dulces de plantas e insectos. Los nidos o refugios son característicos por presentar túmulos o terraplenes (montículos) de tierra suelta y se los encuentra donde hay humedad. Son de forma cónica, con una capa externa dura, resistente a la lluvia. Una misma colonia puede tener más de un montículo de tierra comunicados entre sí, por medio de galerías subterráneas.
Las colonias pueden tener hasta 500.000 de obreras. El trabajo se divide por la edad (muy poco por tamaño), las más jóvenes cuidan a los huevos, larvas y pupas; las de mediana edad mantienen y protegen a la colonia; mientras que las más viejas forrajean en busca de alimento.

