Comúnmente denominada “cucaracha alemana” o “cucaracha rubia”; es la cucaracha más frecuente de encontrar en nuestras casas y se observa en casi todas las cocinas de restaurantes y otros establecimientos gastronómicos.

Puede transmitir, mecánicamente, los gérmenes del cólera, poliomielitis, fiebre tifoidea, diarreas, disentería, hepatitis A, y lepra y, causar hinchazón en los párpados e infecciones cutáneas.

Su talla varía entre 10 a 15 milímetros de longitud. Su color caramelo y dos líneas longitudinales de color más oscuro sobre el tórax, son su principales características distintivas.

El ciclo de vida se cumple en 55 a 68 días, dependiendo de la temperatura y de la humedad ambiente. La hembra posee un espermateca en la cual conservan los espermatozoides provenientes de sus cópulas con machos; de tal manera que sólo necesitan aparearse una vez para poder gestar durante el resto de sus vidas.

Los huevos son colocados en especie de saquetes denominados ootecas. Cada una contiene, por lo común, entre 30 y 40 huevos, dispuestos de dos en dos. Una hembra pone entre 4 y 8 ootecas en toda su vida. Las ootecas se encuentran recubiertas de quitina y por encima, capas de cera que le confiere impermeabilidad y resulta difícil de penetrar con insecticidas.

Los embriones maduran rápidamente; en apenas 15 a 20 días eclosionan las ninfas. El período ninfal dura unos 40 días y el número de mudas va de 5 a 8, dependiendo del sexo y del nicho ecológico (en general las hembras experimentan un mayor número de mudas que los machos). La vida promedio de la hembra es de 150 días y la del macho 130.

La sobrevida de un adulto sin comida puede llegar a los 30 días y sin agua a 2 semanas, en el caso de las ninfas estos lapsos suelen ser más cortos.

Una población activa se compone de 80% de ninfas y 20% de adultos

Se adaptan fácilmente al medio; les atraen las fuentes de alimento, el calor y la humedad. Prefieren refugiarse en lugares muy estrechos, como grietas, hendiduras, juntas, en vacíos de paredes y cavidades en general, debajo de mesadas detrás de botellas y platos en cocinas, alrededor de motores eléctricos, en electrodomésticos, desagües, alcantarillas y baños.

Se alimentan de cualquier sustrato, en particular de comestibles, papel, cuero, cabellos, telas, sangre, excretas y cadáveres de otras cucarachas; inclusive practican el canibalismo.

Al igual que el resto de las especies de blatodeos, son activas durante la noche y rechazan las áreas iluminadas aunque, con presiones poblacionales altas, se pueden ver activas durante el día. Verlas durante el día suele ser una señal de  que la infestación es tan grande que todos los lugares donde se esconden están repletos.